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Invierte Joven

Actualización — Junio 2026

Mi cartera de megatendencias: segundo repaso (y por qué no he movido una sola posición)

La cartera, bloque a bloquerentabilidad desde el lanzamiento
Semiconductores
VanEck Semiconductor UCITS ETF
Peso 30%
+59,26%
Automatización y robótica
iShares Automation & Robotics UCITS ETF
Peso 20%
+26,62%
Biotecnología
iShares Nasdaq US Biotechnology UCITS ETF
Peso 15%
+1,03%
Envejecimiento poblacional
iShares Ageing Population UCITS Acc
Peso 35%
−3,27%
Cartera global
+20,02%

En abril cerré el primer repaso prometiendo que el próximo lo haría en junio. Aquí está.

Y el mes que ha pasado por el medio ha sido cualquier cosa menos tranquilo. El petróleo se ha dejado cerca de un 19% en mayo —su peor mes desde la pandemia—, EE.UU. e Irán han firmado una tregua de 60 días que todavía se tambalea, y los semiconductores han seguido subiendo como si nada de eso fuera con ellos.

La cartera está hoy en un +20,02% desde que la lancé a mediados de marzo. En abril iba un +7,5%. Suena bien. Demasiado bien para tres meses.

Por eso este repaso me importa más que el de abril. Cuando una cartera sube fuerte y rápido es justo cuando más fácil resulta tomar una mala decisión: añadir a lo que ya ha subido, sentirte más listo de lo que eres, confundir suerte con criterio. Así que vamos a hacer lo de siempre. Contar qué ha pasado, con qué datos, y cómo lo estoy gestionando.


Qué ha pasado en cada bloque

Semiconductores — +59,26%, y aquí está el peligro

El bloque de chips ha pasado de un +25% en abril a un +59% ahora. Es, con diferencia, el que ha tirado de toda la cartera.

La explicación es la de siempre, solo que más fuerte. Nvidia ha presentado el mejor trimestre de su historia, el dinero ha vuelto a entrar en el sector con todo, y el mercado habla ya de una "segunda ola" de la IA: no solo entrenar modelos, sino construir la infraestructura para que funcionen a escala. Y esa infraestructura son chips.

Hasta aquí la buena noticia. Ahora la incómoda.

Lancé este bloque con un peso del 30%. Hoy, después de subir lo que ha subido, pesa cerca de un 36% de la cartera. Mi exposición a semiconductores ha crecido sola, sin que yo aporte un euro más, solo porque ha ganado. Y un sector capaz de subir un 59% en tres meses es el mismo que puede caer un 30% en uno.

No voy a añadir más a semis porque vaya ganando. Tampoco voy a recortar todavía. Lo que hago es anotarlo: si en septiembre la desviación sigue ahí, toca rebalancear. Esa es la única decisión que tengo sobre la mesa.

Automatización y robótica — +26,62%, el que sube sin hacer ruido

Robótica ha pasado del +7% al +26%, y lo ha hecho casi sin titulares, que es exactamente como me gusta que se comporte este bloque.

Los motivos estructurales que lo sostienen no han cambiado en mayo: falta de mano de obra, salarios al alza, presión por producir más barato y más rápido. Si acaso, el susto del petróleo de estos meses refuerza la tesis. Cuando la energía se encarece, automatizar deja de ser una opción y pasa a ser una necesidad.

No tengo mucho más que decir de este bloque, y eso es buena señal. Los que no dan problemas tampoco piden atención.

Biotecnología — +1,03%, plano y sin prisa

Biotech está prácticamente donde estaba: un +1% desde el inicio, frente al +2% de abril. Plano.

Y me parece bien. La tesis nunca fue que biotecnología explotara en tres meses, sino que el desarrollo médico se está acelerando: IA aplicada a la investigación, terapias personalizadas, una población que envejece y va a necesitar más medicina, no menos. Eso no se mide en semanas.

Es el bloque que pone a prueba mi propia paciencia. Y la paciencia, en una cartera a 10 años, no es un adorno.

Envejecimiento poblacional — −3,27%, otra vez el farolillo rojo

Llegamos al único bloque en negativo, igual que en abril. Ageing ha pasado de un −2% a un −3,27%.

Tiene una lógica que ya conté el mes pasado y que mayo solo ha confirmado. Cuando vuelve el apetito por el riesgo —y con el petróleo cayendo y los chips en máximos, ha vuelto con ganas— el dinero huye de lo aburrido. Y envejecimiento es, por diseño, el bloque aburrido. Crecimiento lento, defensivo, predecible. Justo lo que nadie quiere cuando la bolsa está de fiesta.

Hay un detalle de cómo se ha movido que me gusta. Este bloque lo lancé con el peso más alto, un 35%, y hoy pesa cerca de un 30%, porque ha subido menos que el resto. La cartera se ha desequilibrado sola hacia el lado que más ha ganado. Para eso existe el rebalanceo: para devolver cada bloque al peso que decidí yo, no al que le ha puesto el mercado este trimestre.

La demografía no ha cambiado en mayo. No va a cambiar en junio. En 10 años habrá hecho su trabajo, le pese a quien le pese al mercado este trimestre.


Por qué sigo sin tocar nada

La pregunta que más me habéis hecho este mes es la misma de abril, solo que del revés. En abril era "¿no vas a vender con todo este lío?". Ahora es "¿no vas a meter más en semis, que está volando?".

A las dos respondo lo mismo: no.

Las reglas que me fijé al lanzar son tres y no han cambiado. Aportación inicial única. Rebalanceo semestral si los pesos se desvían de forma relevante. Y revisión periódica para comprobar una sola cosa: si alguna tesis estructural se ha roto.

¿Se ha roto alguna en mayo? No. La población sigue envejeciendo. Los chips siguen siendo la infraestructura de la IA. Las empresas siguen necesitando automatizar. La medicina sigue acelerándose.

Lo que ha cambiado es el precio del petróleo y el humor del mercado. Eso es ruido. Y el ruido no mueve una cartera pensada para una década.

Ni cuando todo se cae ni cuando todo vuela. Sobre todo cuando todo vuela, que es cuando más manos pican.


El mes que parecía el fin del mundo (otra vez)

Hace dos meses, el petróleo coqueteaba con máximos que no se veían desde 2008 y los titulares hablaban de guerra abierta en el Golfo. El miedo era real y los mercados abrían en rojo casi cada mañana.

Mayo ha cerrado con el Brent un 19% por debajo y una tregua de 60 días sobre la mesa.

No lo cuento para presumir de haber acertado nada —no he acertado ningún timing, ni lo intento—. Lo cuento porque vuelve a ilustrar lo de siempre: lo que parece el fin del mundo cuando ocurre, casi nunca lo es. Y las ventas que se hacen con el mercado en caída libre se lamentan cuando llega el rebote.

Dicho esto, no te voy a vender una paz que aún no existe. A finales de mayo volvieron los misiles y el crudo rebotó en una sola sesión. La tregua es frágil y puede romperse. Pero da igual, y ese es el punto: mi cartera no depende de que la tregua aguante.

La mejor decisión que tomé estos dos meses fue, otra vez, no tomar ninguna.

Y tener una estrategia clara no sirve de nada si luego no tienes una forma sencilla de ejecutarla.


Cómo implementar este enfoque

✦ Ejecutado con Freedom24

Si quieres montar una estructura parecida, el proceso es el mismo que sigo yo. Tres pasos, sin complicaciones:

  1. Define la estructura. Decide qué papel juega esta cartera —en mi caso, crecimiento a largo plazo— y cómo la divides: por megatendencias, como yo, o de forma más simple con un único ETF global.
  2. Elige los ETFs con lógica. Primero los bloques y sus pesos, después el ETF que representa cada uno. Si prefieres simplificar, un único ETF diversificado como el Vanguard FTSE All-World (VWCE), o centrarte en EE.UU. con el Vanguard S&P 500 (VUAA), hacen el trabajo.
  3. Ejecuta y mantén. Compra según la estructura definida y deja de mirar el corto plazo. Solo tiene sentido revisar si cambian las tesis o si los pesos se desvían de verdad.

Todo esto lo hago desde Freedom24: una plataforma regulada bajo normativa europea que me deja acceder a los ETFs concretos, agruparlos en una cartera y seguirla sin fricción.

Si abres cuenta ahora, sigue activa la promoción de bienvenida con acciones de regalo de hasta $800. Te dejo el proceso de apertura explicado paso a paso, y la cartera entera desde el día uno por si quieres verla nacer:

En resumen

  • Elegir tendencias con base estructural, no modas de un trimestre.
  • Construir con una lógica clara detrás de cada posición.
  • No romper la cartera cuando cae… y tampoco cuando sube.
Contenido patrocinado por Freedom24. Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y no constituye una recomendación de inversión ni una oferta de compra o venta de ningún instrumento financiero. La inversión en instrumentos financieros conlleva riesgos, incluida la posible pérdida del capital invertido. Las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros. Antes de invertir, es importante realizar tu propio análisis o consultar con un asesor financiero independiente. La disponibilidad de un instrumento financiero específico está sujeta al resultado de una prueba de conveniencia. La promoción de Freedom24 está sujeta a términos y condiciones. Las inversiones en valores y otros instrumentos financieros siempre conllevan el riesgo de pérdida de capital. Las previsiones y rentabilidades pasadas no son indicadores fiables de resultados futuros. Es fundamental realizar tu propio análisis antes de tomar cualquier decisión de inversión. Los instrumentos complejos conllevan un alto riesgo y pueden no ser adecuados para todos los inversores; el acceso está sujeto a un test de conveniencia. La promoción WELCOME está sujeta a términos y condiciones. Las acciones de regalo se asignan aleatoriamente de una selección de valores elegibles, y las acciones de mayor valor se otorgan con menor frecuencia.