Lancé esta cartera a mediados de marzo.

Tres semanas después, el petróleo estaba a más de 110 dólares por barril, Trump amenazaba con destruir puentes e infraestructura energética iraní, y los mercados abrían en rojo casi cada mañana.

No fue exactamente el estreno tranquilo que uno imagina.

Pero precisamente por eso vale la pena escribir este primer repaso. No para celebrar nada —el tiempo que ha pasado es demasiado corto para sacar conclusiones serias— sino para hacer lo que dije que iba a hacer: contar qué ha pasado, con qué datos, y cómo lo estoy gestionando.

Porque hay algo que mucha gente pasa por alto: tener dinero invertido no significa necesariamente que esté trabajando bien. Muchas carteras comparten problemas parecidos sin que sus dueños lo sepan:

  • Exposición limitada o poco diversificada
  • Costes que no siempre son evidentes
  • Falta de una lógica clara detrás de cada posición

Con esto en mente, lancé esta cartera con Freedom24. Esto es lo que ha pasado.


Qué ha pasado en cada bloque

Semiconductores — +15% en un mes de guerra y aranceles

El resultado de semis es el que más llama la atención, y tiene una explicación bastante concreta.

Trump impuso en enero un arancel del 25% a determinados chips avanzados y ha amenazado con subir eso al 100%, pero con una excepción clave: las empresas que fabrican en EE.UU. o que tienen compromisos firmes de hacerlo quedan exentas. Y resulta que las posiciones más grandes del VanEck —Nvidia, AMD, Broadcom, TSMC vía su planta en Arizona— están mayoritariamente en ese grupo.

El mercado tardó unas semanas en digerirlo, pero lo digirió: un sector que se temía que iba a sufrir los aranceles ha resultado estar, en buena medida, protegido de ellos. Y eso, combinado con una demanda de chips para IA que no da señales de frenarse, ha empujado el bloque con fuerza.

Dicho esto, un +15% en cuatro semanas en el bloque más volátil de la cartera no es algo que me lleve a cambiar nada. Lo mismo que puede subir un 15% en un mes, puede caer un 20% en el siguiente. Las reglas de la cartera no cambian por un buen resultado a corto plazo.

Automatización y robótica — +7%, silencioso pero consistente

Robótica ha tenido un buen mes sin que nadie hablara de ello, que es exactamente como me gusta que se comporte este bloque.

Los incentivos estructurales para automatizar —escasez de mano de obra, presión salarial, necesidad de producir más barato y más rápido— no han cambiado por el conflicto en Oriente Medio. Si acaso, una energía más cara aumenta la presión para mejorar la eficiencia operativa, lo que beneficia directamente a este sector.

Envejecimiento poblacional — el único bloque en negativo

El -2% de ageing es el que menos me preocupa a largo plazo, pero el que más me interesa analizar.

La demografía no cambia. Lo que sí cambia en entornos de incertidumbre elevada es el apetito por sectores defensivos de crecimiento lento: cuando los mercados se ponen nerviosos, el dinero tiende a moverse hacia activos más líquidos o más cíclicos, y ageing —que es lento por definición— se queda rezagado en el corto plazo.

Es el precio que se paga por tener el bloque más predecible de la cartera. En 10 años, la demografía habrá hecho su trabajo independientemente de lo que haya pasado en Oriente Medio en abril de 2026.

Biotecnología — recupera terreno

El +2% de biotech cierra el bloque que más nervioso estaba en las primeras semanas. La tesis no ha cambiado —aceleración del desarrollo médico, IA aplicada a investigación, terapias personalizadas— y el bloque ha empezado a reflejarlo.


Por qué no he tocado nada

La pregunta que más me han hecho en las últimas semanas es si con este contexto he movido algo.

No.

Y no es porque me haya quedado paralizado. Es porque la respuesta correcta a este tipo de ruido, cuando la cartera está construida con reglas claras, es exactamente no hacer nada. Las reglas que me fijé al lanzar son estas: aportación inicial única, rebalanceo semestral si los pesos se desvían de forma significativa, y revisión periódica para detectar si alguna tesis estructural ha cambiado.

¿Han cambiado las tesis por el conflicto con Irán? No. Sigue envejeciendo la población. Los chips siguen siendo infraestructura para la IA. Las empresas siguen necesitando automatizar. La biotecnología sigue acelerando el desarrollo médico.

Lo que ha cambiado es el precio del petróleo y el nivel de incertidumbre a corto plazo. Eso no es un cambio de tesis, es ruido.

Y el ruido no justifica mover una cartera pensada para 10 años. No la he construido para que no baje nunca, sino para que, cuando baje, yo no tenga la tentación de salir en el peor momento. Las reglas son para eso.


La bolsa sube, baja, y vuelve a subir

El miércoles 8 de abril, cuando se acordó una tregua de dos semanas entre EE.UU. e Irán y el estrecho de Ormuz empezó a reabrirse, los mercados rebotaron con fuerza: S&P 500 +2,5%, Nasdaq +2,8%, DAX +5%. El petróleo cayó más de un 14% en una sola sesión.

Todo el ruido de las semanas anteriores, resuelto en un día.

No digo esto para presumir de haber acertado el timing —no lo he acertado, y tampoco lo intento. Lo digo porque ilustra algo que los inversores con más experiencia saben y los que empiezan necesitan aprender: los eventos que parecen el fin del mundo en el momento que ocurren, raramente lo son. Y las decisiones de venta que se toman con el mercado en caída libre, casi siempre se lamentan cuando llega el rebote.

La mejor decisión que tomé durante estas semanas fue no tomar ninguna.

Y esto es clave: tener una estrategia clara no sirve de nada si luego no tienes una forma sencilla de ejecutarla.


Cómo implementar este enfoque

✦ Ejecutado con Freedom24

Si quieres construir una estructura similar, el proceso es el mismo que sigo yo. Tres pasos, sin complicaciones:

  1. Define la estructura Decide qué papel juega esta cartera —por ejemplo, crecimiento a largo plazo— y cómo la vas a dividir: por megatendencias o de forma más simple con un ETF global.
  2. Elige los ETFs con lógica Primero define los bloques y sus pesos, y después selecciona el ETF que represente cada uno. Si prefieres simplificar, puedes optar por un único ETF diversificado como el Vanguard FTSE All-World UCITS ETF (VWCE), o centrarte en EE.UU. con el Vanguard S&P 500 UCITS ETF (VUAA).
  3. Ejecuta y mantén la estrategia Compra según la estructura definida y evita reaccionar al ruido del corto plazo. Solo tiene sentido revisar si cambian las tesis o si los pesos se desvían de forma relevante.

Todo esto lo hago desde Freedom24 —una plataforma regulada bajo normativa europea que me permite acceder a los ETFs concretos, agruparlos en cartera y hacer seguimiento sin fricciones.

Hay además una novedad relevante: acaban de lanzar verificación de dirección sin necesidad de subir documentos. Sin facturas, sin certificados, sin el trámite que suele ser el mayor punto de fricción al abrir una cuenta. El sistema ya está disponible en España y en otros mercados europeos.

Empieza aquí

Si quieres ver el proceso completo de apertura —incluyendo cómo activar la promoción de bienvenida con acciones de regalo de hasta $800—, lo tienes explicado paso a paso aquí:

Cómo abrir tu cuenta en Freedom24 →
Ver la cartera desde el principio →
En resumen
  • Elegir tendencias con base estructural, no modas semanales
  • Construir una cartera con lógica clara detrás de cada posición
  • No romperla cada vez que el mercado se mueve

El próximo repaso lo haré en junio.